Lugar en donde creo un mundo inexistente a partir de la propia inexsistencia con la fuerza vital de la existencia de todos los que quieren existir

29 sept. 2009



Me besa y sin separar los labios, tiro de él para hacerle quedar bajo mi

cuerpo de nuevo. Solo entonces y tras pasarle la lengua suelta de su boca la presa. Se apoya en los brazos y sin dejar de mirarme comienza a bajar por mi cuerpo, perdiéndose bajo el cobertor.

Se desabrocha el jean, saca su miembro, y este acaricia mi estomago frotándose juntos.

Luego con cuidado – pedí. Miguel frunció el ceño, sintiéndose culpable.


Cierra los ojos cuando siente como le paso la lengua por su miembro, cortándole la respiración por unos segundos al juguetear con su punta, el me roza las nalgas con una mano y cuela dos dedos en mi interior.


Era agridulce.


Arqueo la espalda cuando siento sus dedos llegando a lo mas profundo de mi entrada, alzo más las caderas cuando siento que su miembro es liberado.

Sin sacar los dedos de dentro de mi, miguel levanta un brazo y se destapa, riendo al ver el gesto contrariado que refleja mi sonrojado rostro

- NO- se quejó y bajo su mirada. El se levantó y lo cubrí de lamidas y besos, convenciéndolo de seguir con lo que estábamos haciendo. Trague duro y apreté sus hombros, jalando su cuerpo desnudo para que siguiese.


- Por favor– Dije mientras me iba acercando a el con pasos ligeros y relajados, apoye mi cabeza en su hombro y con una mano acaricie su mentón, eso lo convencio

Con un movimiento certero , me libero del boxer y comienzo a frotar su erección , levanto más las rodillas y las separo para que penetre salvajemente en mi cuerpo.

se acomoda mejor entre mis piernas y alzo las caderas con ambas manos. Se acerca a mi entrada y la roza con su miembro, arrancándole un sollozo de sus labios. Sonríe y comienza a entrar lentamente en mi, llegando hasta el fondo y dejándome caer jadeando.

- Voy a…- Me interrumpio.
-¿Qué sabor tiene? – Dije entre suaves pero rápidas lamidas.
- Dulce, como tú – dijo exaltado.
El se vino y casi ahogándome al tratar de tragarlo todo en mi garganta. Pero, aparentemente, el casi ahogarse estaba bien-

El soltó una carcajada al ver la mueca de placer que forme al tragarlo.


- Eres completamente excitante..


Pare, el tenía una cierta preocupación reflejada en su mirada - ¿Qué pasa?- pregunté. – Nada. Tan solo eres…completamente dulce.

Justo ahora tienes la mirada de una niña que ha perdido su inocencia…

2 comentarios:

  1. No vuelvas a escribir sobre este echo porque no lo podrias hacer mejor.

    Es una penosa satisfaccion.

    Un beso.

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  2. Increiblemente alucinante, Bárbara. No veo nada de malo en esto. Estás llevando la sexualidad a su clímax literario; verdaderamente a un nivel erótico.
    Saludos
    Andrés

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